lunes, 13 de octubre de 2008

In Love, In Fear, In Hate, In Tears


Por alguna extraña razón el escribir la reseña del concierto de James me ha costado un trabajo enorme. Después de algunos intentos fallidos se me ocurrió una forma de sacar esta chamba y de alguna manera hacer contribuir para que todas las personas que no fueron terminen con ganas de darse de topes contra la pared por haberse perdido de un concierto EXCELENTE.

Así que, con ustedes, lo bueno y lo malo del concierto de James el pasado martes siete de octubre en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.

Lo bueno:
1- El lugar estaba repleto y no sólo eso, la gran mayoría de las personas eran fans (edades entre los 25 y 35 años) que coreaban las canciones, se la pasaron de pie todo el concierto y aplaudían siempre (bueno, por lo menos en la sección donde yo estaba). Y no es por nada pero a los del grupo se les notaba la felicidad en sus caritas con la respuesta de la gente.

2- Bien por James porque tocaron de forma impecable, con fuerza, conectando con la gente y demostrando un dominio total del escenario. Ni siquiera hacía falta que pidieran al respetable que siguieran el coro o que aplaudiera al compás de tal o cual canción, todos respondían como si recibiera instrucciones por medio de telepatía. A veces Tim Booth sólo tenía que quedarse parado en medio del escenario, callado, viendo a la audiencia para hacer que la gente se volviera loca, gritara, aplaudiera y cantara.

3- Bien por el setlist que estuvo lleno de trancazos. El concierto abrió con "Say Something" para continuar con "Destiny Calling", poco después llegó el turno de "Waterfall". Entonces, para no provocar un para cardiaco a los presentes tocaron canciones no tan conocidas y de su disco más reciente, Hey Ma. Sin embargo esto pareció no importar, porque la gritiza seguía.

Cuando llegó el Turno de Born of Frustation (por ahí de la canción 15) Tim bajó del escenario para cantar rodeado del público, la gente se puso tan efusiva que estuvieron a nada de desmembrarlo y llevárselo de souvenir. Después llegó el turno de Tomorrow”, rolononón enfermo que es una de mis canciones favoritas no sólo del Whiplash sino de toda su discografía (Y por si se estaban preguntando, no, no tiene nada que ver con la canción de Anita la huerfanita).

Más tarde hicieron la finta como que se iban, no una, sino dos veces. En otras palabras, hubo dos encores. En el primero tocaron, Sometimes que no es por nada pero fue una experiencia única. Al final de la canción las 10,000 almas reunidas cantábamos el coro mientas la banda nos escuchaba… No se quienes estaba más impresionados, nosotros de tenerlos por fin en vivo o ellos de escucharnos. Inmediatamente después sonaron los acordes de Laid”, la canción con la que muchos de nosotros conocimos a James. La brincadera comenzó y no paró, fue casi como cuando los PUMAS nos regalaron el campeonato frente a las chivitas del nefasto Jorge Vergara.

Para el segundo encoré tocaron Getting Away With It del Pleased To Meet You y cerraron con la canción perfecta para esta y cualquier ocasión: Sit Down.

Mmmm, creo que me extendí un poco en este tercer punto de lo bueno del concierto. Me parece que es tiempo de pasar a la parte de lo malo del concierto.


Lo (único) malo:
El poser que estaba sentado en la fila de enfrente que trataba lucirse al imitar a Tim Booth y que sólo consiguió mi deseo de incluirlo en mi lista de personas a las que me gustaría golpear (pero eso es harina de otro costal).


Pero no todo es malo para los que no pudieron asistir. Los de James prometieron venir el año que entra.

Por último, les dejo el video de “Sometimes” y “Laid” del concierto de Guadalajara. Que no es por nada pero parece que por allá también se puso buena la cosa.



No dejen de rockear y de patear traseros.

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